La educación es considerada uno de los mecanismos más esenciales para lograr equidad social. Para ello, existe consenso que debe ser pertinente e inclusiva con el objetivo de motivar el aprendizaje y fomentar ambientes educativos propicios.
En Colombia, aunque existen diferentes modelos educativos, entre ellos la etnoeducación – modelo que ha sido demandado desde los años 70 por las comunidades negras e indígenas- de acuerdo con los indicadores de seguimiento étnico al Plan Nacional de Desarrollo, elaborado por DNP, a solo un año de terminarse el periodo presidencial de Iván Duque, solo un 50% de la política pública de etnoeducación y educación intercultural ha sido concertada e implementada para las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.
Además, los avances, aunque graduales, han sido lentos. Por ejemplo, tanto en 2020 como 2021 solo avanzaron 25% en cada año. Dejando un rezago del 50% para cumplirse en los últimos 365 días de mandato. ¿Será posible?

