La invisibilidad estadística contra grupos étnicos es un fenómeno a nivel mundial. Colombia no es ajena a esta situación, dado que en 2018, se desarrolló el genocidio estadístico contra la población negra afrodescendiente por parte del Estado Colombiano. Como evidencia Palacios (2019), el DANE tuvo una omisión censal* muy importante en los departamentos donde históricamente se ha asentado la población negra, afrocolombiana, raizal o palenquera, tales como Valle del Cauca (15,3%), Archipiélago de San Andrés (21,2%), Nariño (18,1%), Chocó (14,5%) y Cauca (15,1%); mientras que en lugares como Bogotá, Caldas y Antioquia este porcentaje de omisión ni siquiera superó el 8%.
Combatir la invisibilidad estadística es un gran reto del nuevo gobierno, no solo para determinar quiénes son los grupos más vulnerados, sino para asegurar un diseño adecuado de políticas públicas
*La omisión censal hace referencia a la población que no fue censada

